CASTILLO ENCANTADO
EL MISTERIO DEL CASTILLO     VOLVER
Escrito por Sheyla Zambrano Jaén.
          Colegio Federico Mayo. 5º B   CURSO 2007/2008

         
         Un día de verano Dalila quería ir al castillo de su difunto abuelo. Se lo preguntó a sus padres y le dijeron que sí. Al día siguiente Dalila se levantó y preparó su equipaje, bajó rápidamente y se montó en el coche y se pusieron en marcha. De camino al castillo Dalila iba diciendo 23she, 27 alex, 3564jony, etc.
Su madre le preguntó:
- ¿Qué haces, Dalila?
La niña rápidamente le contestó:
- Mamá, estoy contando las matrículas de los coches que pasan.
Más tarde llegaron al castillo del abuelo de Dalila. La madre de Dalila le dijo que cogiera un zumo si tenía sed y un bocadillo si tenía hambre. Dalila cogió un zumo y entró en el castillo. Dalila subió a la habitacion de Laica, la sirviente, que estaba leyendo. Dalila le preguntó que qué era eso tan importante que le quería decir. Laica le dijo que fuera a mirar si la habitacion de la chimenea estaba vacía. Dalila fue y volvió. Le dijo que estaba vacía y las dos bajaron. Lacia metió la mano en un dibujo y se abrió una puerta que daba con el mundo de las hadas. Le pidió que no tocara nada. Las dos se fueron por su cuenta y a Dalila se le acercó un hada y le dio una bola. Llevaban allí hora y media cuando Laica le dijo a Dalila que tenían que volver, que era hora de dormir. Dalila volvió, cenó y se acostó. De repente del bolsillo le surgió como una luz. Cogió la bola, que pertenecía a un hada que estaba desmayada. La tocó y ... ¡plas! Dalila desapareció y sus padres no se acordaban de su hija, pero Laica bajó sigilosamente por un pasadizo y cuando se quiso dar cuenta el pasadizo no se abría. Dalila se había perdido por siempre en el mundo de las hadas.

FIN